ULTRAMEMORIAS (Volumen I) Retrato pintoresco de 40 años en la extrema-derecha – Ernesto Milá
La ultraderecha ha muerto en la forma que tuvo
durante la transición; sin apenas contacto con ese pasado, está naciendo una
nueva área política similar a la que existe en toda Europa. Tal es la idea que
queremos transmitir. Sí, porque no hay país europeo, ni del Este ni del Oeste,
en donde no haya nacido una fuerza política que enfatice la defensa de la
identidad nacional, la desconfianza hacia la inmigración masiva, que se rebele
contra la globalización y que acuse a esta de la actual crisis política; este
sector llega con las manos limpias y denuncia de corrupción generalizada de
todos los niveles de la administración. Suyo es el porvenir.
Eso es hoy, en la segunda década del nuevo
milenio, la “ultraderecha”, aunque, obviamente le cuadraría mejor cualquier
otra denominación. La contestación, hoy, viene de más allá de la derecha
liberal, e incluso contra esa misma derecha liberal.
Claro está que los partidos que durante los
últimos setenta años se han ido alternando en el poder en Europa (cuarenta y
cinco años en España), ven con desconfianza el ascenso de estos grupos en los
que perciben el riesgo de que les hagan perder clientela electoral. De ahí las
acusaciones de “racismo y xenofobia” que, en caso de ser ciertas, generarían la
inmediata actuación del poder judicial y el procesamiento de sus líderes.
También es cierto que los sistemas electorales de algunos países están
adaptados (el español entre ellos) para bloquear el ascenso de nuevas fuerzas
políticas. Hoy, sólo eso mantiene en pie algunas de las democracia formales
con su misma configuración desde 1945.
¿Por qué en España, el país que ha recibido más
inmigración de toda Europa en los últimos 15 años y que es el segundo país
receptor de inmigrantes de todo el mundo, después de los EEUU, hasta la
llegada de Vox, tardó en nacer una opción similar? Explicar el motivo es
simple: los grupos de la extrema–derecha española que han intentado asumir
este mensaje se identificaban inicialmente con dos modelos históricos: el
franquismo y la falange. Quienes no nos situábamos ni en uno ni en otro lugar
éramos sectores minúsculos, con poca experiencia y para colmo con pasados
aparentemente turbulentos... Estos orígenes hacían que cualquier propuesta que
formularan quedara como mero acompañamiento del elemento originario que
seguía siendo central: el elemento histórico, la falange y el franquismo, la
extrema-derecha clásica, la que conocimos durante la transición. Por lo demás,
en España los nacional–católicos de Fuerza Nueva (a principios del milenio con
sus restos reconvertidos en Alternativa Española) consideraban que la llegada
masiva de inmigrantes andinos serviría para reavivar el catolicismo español
(¡!), opinión que comparte, más o menos, la organización FE–JONS, mientras que
otros grupos minúsculos pero que aún existen, eran decididos partidarios de la
inmigración (Falange Auténtica) en virtud de abracadabrantes postulados “hispanoamericanistas”.
El grueso de la extrema–derecha española siguió al “modelo histórico” y éste no
ha estado en condiciones desde el 20–N de 1975 de adaptarse a la nueva
situación democrática. Tras el 23–F, fue desapareciendo progresivamente. De
ahí que afirmemos que el “sector histórico” está muerto y enterrado.
Para que en España aparezcan opciones similares a
las que han ido creciendo en Europa en los últimos 20 años era preciso que la
extrema–derecha “histórica” muriera con la configuración que había tenido desde
la transición. Ese óbito ya se ha producido.
Las páginas que siguen son la historia de esa
extrema–derecha que ya no volverá jamás y están redactadas por uno de sus
protagonistas. No pretenden ser un aburrido ensayo político, sino un fresco
casi costumbrista del ambiente en el que he pasado algunas décadas de mi
vida.
SUMARIO
Prefacio e intención
Introducción
Recordando a Enzo desesperadamente
Capítulo I Falangistas valerosos
Pinceladas de la época
Una Guardia de Franco suicida
Un juicio crítico rápido sobre el franquismo
Un aparte sobre la izquierda falangista
La izquierda falangista y la anarquía
Stanley Payne desmoralizando a intelectuales
azules
En el Círculo Doctrinal José Antonio
Miserias del “hedillismo”
Últimos coletazos del mundo falangista
Capítulo II Detenciones, cárcel, exilio
En primera plana a mi pesar
Detenido en Montparnasse
En la prisión parisina de La Santé
Allí donde empezaron mis problemas: Barcelona 1971
Camino del exilio
Capítulo III Intrahistoria ultra en el arranque de
la transición
En Fuerza Nueva
Montejurra 76 dentro de la recomposición de la
ultra
Era jueves y la tarde había caído en las Ramblas
Las “fuerzas nacionales” frente a la transición
Otro paréntesis sobre “Pertur”
El falso diario de Argala. Así funcionaba el SEDEC
Pequeña introducción al golpismo y a los
golpeteros
El I Congreso de Fuerza Nueva
La irrelevante levedad del Frente Nacional de la
Juventud
Un par de provocadores
El nacimiento del Frente Nacional de la Juventud
Un mal giro en el Caso Papus
El día a día activista del FNJ
Diseñando la estrategia de la ultraderecha
Desfile de ultras extranjeros por Barcelona
Con el “jefe del Estado Mayor del gobierno
italiano en el exilio”
París, la interminable
Una zona del París mágico
Golpistas de opereta y cursillos de pichiglás
La muerte del FNJ, como su vida: aburrida y sin
historia
Capítulo IV El Frente de la Juventud y el atajo
golpista (1ª Parte)
¿Qué fue la transición?
Hybris activista
Algunas pinceladas previas sobre el Frente de la
Juventud
El membrillo que llevó a la crisis
Los alegres muchachos y muchachas del Frente de la
Juventud
CARACTERÍSTICAS
Tamaño: 15 x 23
Páginas: 362
Impreso en papel de 80 gr.
Portada plastificada
Precio de Venta al Público: 20,88 €
Pedidos: ULTRAMEMORIAS
(Volumen I)
Contacto: ernesto.mila.rodri@gmail.com




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